jueves, 22 de mayo de 2008

"El Retorno del Duende"

Estando ya más grande (luego de abandonar mis experiencias con mis amigos Duendes a los 7 años), calculo que uno 22 años, comprenderás que esa historia estaba casi borrada de mi mente. Yo vivía todavía como muy “normal” en el sentido de lo concreto; sin embargo nunca nadie sacó de mi corazón que el más allá y el más acá se viven juntos. Lo sentía, lo hablaba, cosas que para el resto eran locuras, ilógicas, sin explicación que lo avalara. Pero ahí estaba ese sentimiento de que eso existía, y con toda mi fe, deseaba poder vivenciarlo. Era una lucha entre la duda entre ser y estar equivocada (como el resto solía proponérmelo abiertamente). Esto fue así:
Un día vuelven, uno en especial, como para recordarme que todo lo que viví un día, un tiempo, era real. Lo sentí como vuelta a mi esencia.
Yo dormía placidamente, es muy raro que yo despierte durante la noche, tengo sueño profundo. Pero ese día, inusualmente me despierto repentinamente, sintiendo algo extraño en el ambiente, que en realidad me comenzó a provocar mucho mucho miedo. No abrí los ojos para no despabilar completamente y que no me costara dormir nuevamente, me toqué las manos que estaban un poco frías. Lo que sentía en el ambiente era más y más fuerte, y de pronto algo salta a mi cama; en este punto, y debo explicitarlo, lo que sentía era pavor!. Pensando en que la puerta de mi cuarto estaba cerrada, en un segundo piso donde hay alarma y lo animales no entran a la casa… no sabía qué pensar!. Esto que les cuento que salta a mi cama era del peso y del tamaño de un gato, saltó a mis pies, pero poco a poco comenzó a avanzar hacia mi cabeza. Yo no lo podía creer, estaba a punto de desmayarme. Sentía un cuerpo humanoide, pequeño que se acercaba a mi, yo ya calculaba lo que era, un duende, mi amiguito. Pero no era nada de gracioso que te despierten así, y para cúlmine, agarró las tapas de abrigo (sábana, brazada) para comenzar tirarlas hacia atrás, suavemente. Quería que yo lo viera, y yo teniendo la oportunidad de mi vida, de poder verlo y demostrarme que todo esto existe, no fui capaz, no lo soporté, si bien no me desmayé, me introduje en un sueño. Era la misma estructura de cuarto, pero antiguo y sin nada de muebles, sólo la cama. Entonces llamo a alguien ¡por favor que alguien venga!, y viene una señora que jamás había visto en mi vida y le explico que un duende me molestaba, que si me podía cambiar de pieza. Me dice que por supuesto y camino con ella, unos pasos por el lado de la pieza, abre otra puerta, mira y me dice que ahí estaré muy bien. Le pregunto que a cuenta distancia estoy del otro cuarto, ella mira un aparato tecnológico y me dice que a 1.700 y tantos km. de distancia del otro cuarto. Yo le doy las gracias me voy a la nueva cama, y ahí caigo en un sueño profundo que jamás recordé.
Al día siguiente todo muy bien, no me recordaba de nada, hasta que en la tarde (tipo 5), algo hago y me viene un flash con todo lo ocurrido esa noche. No lo podía creer haber borrado tal experiencia, y de pronto recordar todo, y saber que había sido real. Desde entonces mi vida cambió, las aventuras fueron de todos los días. Ya esto es parte de mi vida.
Aurora